martes, 17 de noviembre de 2009

Somos solo sombras palidas de nuestros sueños, un pequeño reducto de luz en las tinieblas, sólo cuando la fuerza del amor o una esperanza tonta nos conmueve, nuestro espiritu brilla y llega a borrar por un microsegundo la oscuridad del horizonte, al alzar la vista y atisbar en la dsitancia algo parecido a una meta, la convertimos en nuestro objetivo y erramos mansos en la oscuridad en busca de lo que soñamos ver.

1 comentario:

  1. tristemente cierto, ni que decir de aquellos que nos sometemos a las beleidades de los espejismos...suerte con tu blog

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